EL CAMPO PSi. Información Especializada

De guerra y muerte. Temas de actualidad - 1915

De guerra y muerte. Temas de actualidad - 1915 Sigmund Freud Nota introductoria La desilusión provocada por la guerra Envueltos en el torbellino de este tiempo de guerra, condenados a una información unilateral, sin la suficiente distancia respecto de las grandes trasformaciones que ya se han consumado o empiezan a consumarse y sin vislumbrar el futuro que va plasmándose, caemos en desorientación sobre el significado de las impresiones que nos asedian y sobre el valor de los juicios que formamos. Creemos poder decir que nunca antes un acontecimiento había destruido tanto del costoso patrimonio de la humanidad, ni había arrojado en la confusión a tantas de las más claras inteligencias, ni echado tan por tierra los valores superiores. Hasta la ciencia ha perdido su imparcialidad exenta de pasiones. Sus servidores, enconados hasta sus últimas fibras, buscan arrancarle armas para contribuir a la derrota del enemigo. El antropólogo tiene que declarar inferior y degenerado al…

Del psicoanálisis en sus relaciones con la realidad

Del psicoanálisis en sus relaciones con la realidad - Jacques Lacan Por sorprendente que esto pueda parecer, diré que el psicoanálisis, es decir, lo que un procedimiento abre como campo a la experiencia, es la realidad. La realidad esta allí planteada como absolutamente unívoca, lo que en nuestros días es único -con relación a la manera en que la traban los otros discursos. Pues no es más que por los otros discursos que lo real llega a vacilar. No nos detengamos en el juego de la palabra: real. Retengamos que indica que, para el psicoanalista, los otros discursos forman parte de la realidad. El que escribe estas líneas puede decir muy bien el efecto de carencia del cual resiente su lugar, en el momento de abordar este tema del que uno no sabe qué respeto lo ha tenido apartado. Su "por sorprendente que esto pueda parecer..." es oratoria, es decir secundario, y no dice lo que la detiene aquí. Se sabe, lo confiesa, simplemente "realista"... -¿En el sentido medieval? cree él…

El creador literario y el fantaseo -1907

El creador literario y el fantaseo -1907 Sigmund Freud Nota introductoria Originalmente, este texto fue expuesto en forma de conferencia el 6 de diciembre de 1907, ante un auditorio de noventa personas en los salones del editor y librero vienés Hugo Heller, quien era miembro de la Sociedad Psicoanalítica de Viena. Al día siguiente, el periódico Die Zeit, de dicha ciudad, publicó un resumen muy preciso de la conferencia; pero la versión completa sólo se dio a publicidad a comienzos de 1908, en una revista literaria que acababa de fundarse en Berlín. Ya poco tiempo atrás, en el estudio sobre Gradiva de Jensen (1907a), Freud se había ocupado de los problemas de la creación literaria; y uno o dos años antes se había aproximado a la cuestión en el ensayo, inédito en vida de él, “Personajes psicopáticos en el escenario” (1942a). No obstante, en el presente trabajo –así como en el que le sigue, escrito más o menos por la misma época– el centro del

El poeta y los sueños diurnos - 1907

El poeta y los sueños diurnos - 1907 Sigmund Freud Los profanos sentimos desde siempre vivísima curiosidad por saber de dónde el poeta, personalidad singularísima, extrae sus temas -en el sentido de la pregunta que aquel cardenal dirigió a Ariosto- y cómo logra conmovernos con ellos tan intensamente y despertar en nosotros emociones de las que ni siquiera nos juzgábamos acaso capaces. Tal curiosidad se exacerba aún ante el hecho de que el poeta mismo, cuando le interrogamos, no sepa respondernos, o sólo muy insatisfactoriamente, sin que tampoco le preocupe nuestra convicción de que el máximo conocimiento de las condiciones de la elección del tema poético y de la esencia del arte poético no habría de contribuir en lo más mínimo a hacernos poetas. iSi por lo menos pudiéramos descubrir en nosotros o en nuestros semejantes una actividad afín en algún modo a la composición poética! La investigación de dicha actividad nos permitiría esperar una primera explicación de

El porvenir de la terapia psicoanalítica - 1910

El porvenir de la terapia psicoanalítica - 1910 Sigmund Freud Traducción de Luis López-Ballesteros y de Torres CONFERENCIA PRONUNClADA EN EL SEGUNDO CONGRESO PSICOANALÍTICO PRIVADO, NURENBERG, MARZO 3O Y 31 DE 1910 Siendo predominantemente prácticos los fines que hoy nos reúnen, he elegido también para mi conferencia inicial un tema práctico y de interés profesional más que científico. Conozco vuestro juicio sobre los resultados de nuestra terapia y quiero suponer que la mayoría de vosotros ha superado ya las dos fases de su aprendizaje: la de entusiasmo ante la insospechada extensión de nuestra acción terapéutica y la de depresión ante la magnitud de las dificultades que se alzan en nuestro camino. Pero cualquiera que sea el punto de esta evolución al que hayáis llegado, me propongo hoy demostraros que nuestra aportación de nuevos medios contra las neurosis no ha terminado aún, y que nuestra intervención terapéutica ha de ampliar considerablemente su campo de

El psicoanálisis y el diagnóstico de los hechos en los procedimientos judiciales - 1906

El psicoanálisis y el diagnóstico de los hechos en los procedimientos judiciales Sigmund Freud Conferencia pronunciada en el Seminario del profesor Löffler, de la Universidad de Viena 1906 Señores, la sospecha, cada vez más fundada, de la falta de garantía de la prueba testifical, que a pesar de ello sigue constituyendo la base de tantas sentencias condenatorias en casos discutibles, ha intensificado en todos vosotros, futuros jueces y defensores, el interés hacia un nuevo método de investigación, que habría de forzar al acusado mismo a probar, por medio de signos objetivos su culpabilidad o su inocencia. Trátase de un experimento psicológico, fundado en trabajos de orden psicológico y estrechamente relacionado con determinadas teorías que la psicología médica no ha tomado en consideración hasta hace poco. Sé que os estáis ocupando de experimentar el manejo y el alcance de este nuevo método y he aceptado gustoso la invitación que vuestro catedrático el profesor…

La negación - 1925

La negación - 1925 Sigmund Freud La forma en que nuestros pacientes producen sus asociaciones espontáneas en el curso de la labor analítica nos procura ocasión de interesantes observaciones. «Va usted a creer ahora que quiero decir algo ofensivo para usted, pero le aseguro que no es tal mi intención.» En semejante manifestación del sujeto vemos la repulsa, por medio de una proyección sobre nuestra persona, de una asociación emergente en aquel momento. O: «Me pregunta usted quién puede ser esa persona de mi sueño. Mi madre, desde luego, no.» Y nosotros rectificamos: «Se trata seguramente de la madre.» En la interpretación nos tomamos la libertad de prescindir de la negación y acoger tan sólo el contenido estricto de las asociaciones. Es como si el paciente hubiera dicho: «A la persona de mi sueño he asociado realmente la de mi madre, pero me disgusta dar por buena tal asociación.» En ocasiones nos es dado lograr muy cómodamente la aclaración buscada de lo

Personajes psicopáticos en el teatro - 1905-6

Personajes psicopáticos en el teatro - 1905-6 Sigmund Freud Si, como desde los tiempos de Aristóteles viniese admitiendo, es la función del drama despertar la piedad y el temor, provocando así una «catarsis de las emociones», bien podemos describir esta misma finalidad expresando que se trata de procurarnos acceso a fuentes de placer y de goce yacentes en nuestra vida afectiva, tal como el chiste y lo cómico lo hacen en la esfera del intelecto, cuya acción es precisamente la que nos ha tornado inaccesibles múltiples fuentes de dicha especie. No cabe duda de que, a este respecto, el principal papel le corresponde a la liberación de los propios afectos del sujeto, y el goce consiguiente ha de corresponder, pues, por un lado, al alivio que despierta su libre descarga, y por el otro, muy probablemente, a la estimulación sexual concomitante que, según es dable suponer, representa el subproducto ineludible de toda excitación emocional, inspirando en el sujeto ese tan

Sobre la iniciación del tratamiento - 1913

Sobre la iniciación del tratamiento - 1913 Sigmund Freud Quien pretenda aprender por los libros el noble juego del ajedrez, pronto advertirá que sólo las aperturas y los finales consienten una exposición sistemática y exhaustiva, en tanto que la rehusa la infinita variedad de las movidas que siguen a las de apertura. Unicamente el ahincado estudio de partidas en que se midieron grandes maestros puede colmar las lagunas de la enseñanza. A parecidas limitaciones están sujetas las reglas que uno pueda dar para el ejercicio del tratamiento psicoanalítico. En este trabajo intentaré compilar, para uso del analista práctico, algunas de tales reglas sobre la iniciación de la cura. Entre ellas habrá estipulaciones que podrán parecer triviales, y en efecto lo son. Valga en su disculpa no ser sino unas reglas de juego que cobrarán significado desde la trama del plan de juego. Por otra parte, obro bien al presentarlas como unos «consejos» y no pretenderlas incondicionalmente

Sobre la sexualidad femenina - 1931

Sobre la sexualidad femenina - 1931 Sigmund Freud Traducción de Luis López-Ballesteros y de Torres En la fase del complejo de Edipo normal encontramos al niño tiernamente prendado del progenitor de sexo contrario, mientras que en la relación con el de igual sexo prevalece la hostilidad. No tropezamos con ninguna dificultad para deducir este resultado en el caso del varoncito. La madre fue su primer objeto de amor; luego, con el refuerzo de sus aspiraciones enamoradas, lo sigue siendo, y a raíz de la intelección más profunda del vínculo entre la madre y el padre, este último no puede menos que devenir un rival. El caso es diverso para la niña pequeña. También la madre fue, por cierto, su primer objeto; ¿cómo halla entonces el camino hasta el padre? ¿Cómo, cuándo y por qué se desase de la madre? Hace tiempo hemos comprendido que la tarea de resignar la zona genital originariamente rectora, el clítoris, por una nueva, la vagina, complica el desarrollo de la sexualidad

Sobre psicoterapia - 1904 (1905)

Sobre psicoterapia - 1904 (1905) Sigmund Freud Obras Completas de Sigmund Freud - J. Strachey Conferencia pronunciada en el Colegio de Médicos de Viena en 1904 Señores: Han pasado unos ocho años desde que, a pedido del lamentado presidente de esta casa, el profesor Von Reder, tuve la oportunidad de hablar aquí sobre el tema de la histeria. (ver nota) Poco antes (1895), en colaboración con el doctor Josef Breuer, yo había publicado los Estudios sobre la histeria, donde, sobre la base del nuevo conocimiento que debemos a este investigador, intenté introducir un nuevo modo de tratamiento de las neurosis. Afortunadamente puedo decir que los empeños de nuestros Estudios tuvieron éxito; las ideas que ahí sustentábamos acerca del efecto producido por los traumas psíquicos a través de la retención de afecto, la concepción de los síntomas histéricos como resultados de una excitación trasladada de lo anímico a lo corporal, ideas para las cuales habíamos creado los

Teorías sexuales infantiles - 1908

Teorías sexuales infantiles - 1908 Sigmund Freud Los materiales del presente estudio proceden de diversas fuentes. En primer lugar de la observación inmediata de las manifestaciones y actividades infantiles; en segundo, de los recuerdos infantiles conscientes, comunicados por individuos neuróticos adultos, durante el tratamiento psicoanalítico, y, por último, de la traducción a lo consciente de los recuerdos inconscientes de tales individuos neuróticos y de las deducciones y conclusiones resultantes de sus análisis. El hecho de que la primera de tales fuentes no haya proporcionado ya por sí sola, todo el material interesante depende de la conducta generalmente observada por los adultos con respecto a la vida sexual infantil. Pretendiendo que el niño no desarrolla actividad sexual alguna, se omite realizar una labor de observación en este sentido, y, por otro lado, se coartan apresuradamente todas aquellas manifestaciones infantiles que pudieran ser signos de tal